¿Qué sabemos de nuestra calidad del aire?

El estado de la calidad del aire que respiramos hoy en día, es uno de los temas críticos y de mayor debate que afronta las grandes ciudades como Los Ángeles, Beijing, Ciudad de México o Santiago de Chile, o para no ir muy lejos acá en Colombia ciudades como Medellín o Bogotá. Todas estas ciudades tienen una característica similar, y es que son grandes centros urbanos, con un crecimiento elevado de población, de industria y el parque automotor, lo cual ejerce una presión sobre los recursos naturales y el territorio.

De acuerdo a datos suministrados por la Organización Mundial de la Salud el 90 % de la población urbana del mundo no respira aire limpio y que en 2012 se produjeron 6,5 millones de muertes asociadas a la contaminación del aire, lo que equivale al 11,6 % de todas las muertes a nivel mundial, cifra alarmante. Esto demuestra que la exposición de los seres humanos a altas concentraciones de pequeñas partículas como el PM2.5, que son partículas de fácil acceso al sistema respiratorio y sanguíneo, tiene una relación directa con el aumento de la mortalidad diaria y a largo plazo.

Pero también cada ciudad tiene su particularidad y está dado por la suma de diferentes factores como su topografía, clima o condiciones meteorológicas para generar un ambiente específico.  Es por esto que el Valle del Aburra en Antioquia, con sus 10 municipios, cuenta con estas características, que lo convierte en una de las urbes más contaminadas de Latinoamérica.

Para combatir esta problemática de la calidad del aire de los 10 municipios, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá como entidad ambiental y gestora de la planificación en el territorio, desarrolló estrategias o herramientas que están plasmadas en el Plan Integral de Gestión de la Calidad del Aire (PIGECA), a través de 10 ejes temáticos y 5 transversales, para un periodo del 2017 a 2030.

De acuerdo a estas acciones el sector público, el sector privado, los ciudadanos y la academia, tenemos la responsabilidad de implementarlas para mejorar nuestra calidad del aire, que actualmente no es la mejor.

Autor: Paúl Simón Castaño, Coordinador de Riesgo y Cumplimiento, Ecoacciones

PIGECA

Fuente imagen: AMVA

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